Había una vez una chica que amaba la vida, su patria, la música, las noches de lluvia, la luna llena, el frío en la punta de la nariz, el silencio, la soledad... Hasta que un día, conoció casualmente un mundo llamado Lingüística... Ella reconstruyó su mundo; donde se refugiaba cada vez que quería sentir la vida, hablar en silencio o simplemente tocar el cielo; y así, siguen sus días hasta la eternidad... Te presento la magia de Mi Refugio Lingüístico...
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